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AMOR
En este momento histórico, cuando somos testigos
de un inmenso deseo de todos por salir de la soledad, paralelamente
contrastado con relaciones de muy baja funcionalidad que denotan una
baja estima por parte de quienes la forman; es el propicio momento para
replantearse nuestro mundo relacional y ver de cerca los múltiples
miedos que nos impiden caminar por ese mundo libres y dueños
de nosotros mismos. Quizá sería importante plantearnos
la paradoja existente entre un planeta que se desborda en una natalidad
sin freno y tanta gente sola que lo habita. Esto, sin duda deja ver
un profundo miedo a relacionarnos, a permitirte entrar en mi mundo y
compartir mi intimidad sin ningún miedo.
Es común revisarnos y encontrar miedos realmente claves que nos
encierran en mundos aparentemente seguros pero de una desolación
pavorosa. De allí partimos para construir rutinas neuróticas
en las cuales sólo cabemos nosotros y la anhelada presencia de
otra persona se constituye como una seria amenaza a la supuesta paz
que no es más que un encierro voluntario para preservar lo que
el amor me puede quitar.
Es así como sentimos que el amor entra en el juego de mis miedos
más comunes lo que hace que lleve el medidor de dar, el de recibir,
la libreta de facturas y el marcador de límites, y con este kit
de amor salgo a la vida a encontrar el príncipe o la princesa
que me saque de esta soledad que padezco bien sea que esté solo
o acompañado. Sería oportuno recordar que todos venimos
de una relación, nos gestamos en una relación y nacemos
en una relación; esto hace de la relación el vínculo
más común que conocemos. Por lo tanto, habría que
considerar qué creencias hemos aprendido para pensar que el amor,
el auténtico, nos podría quitar algo.
Si dar y recibir es lo mismo, el amor es simplemente dar. Si el día
de tu cumpleaños yo te llevo un regalo y éste te emociona
a punto de las lágrimas, tu emoción me está haciendo
recibir toda el amor que podría esperar. Los dos recibimos dando,
ahora si saco mi balanza, creeré que tú recibiste el regalo,
la emoción y que yo no recibí nada, lo que me hará
apelar a mi libreta de facturas y te esperaré en mi próximo
cumpleaños a ver qué serás capaz de darme. Y el
resultado final: "siempre doy más de lo que a mí
me dan". ¿les suena?, o por lo contrario: "¡qué
pena tanto que me dan y yo tan poco que doy; que no me den más!"
Sin duda estos son los aprendizajes que de niños recibimos del
supuesto amor dado desde el sacrificio y el largo y penoso cobro de
facturas consecuente. "-Yo, que cuando estabas de meses pasé
tantas noches en vela", este recordatorio seguro que antecede alguna
petición o una manipulación que hacemos en nombre del
supuesto amor.
Creo que el momento que vivimos es perfecto para limpiarnos de todas
las ideas falsas del amor y poder establecer relaciones sanas y crecedoras.
Revisemos detenidamente las relaciones que vimos, que vivimos y que
nos referencian, éstas han resumido una idea del amor que en
el fondo nos aterra. Creemos que el amor viene a quitarnos paz, libertad,
espacio o cualquier patrimonio que es tan frágil y endeble, que
se convierte en la excusa perfecta para seguir solo, así tenga
pareja o gente que me quiera alrededor .
El amor realmente siempre te hará ganador, nunca quita, siempre
refuerza, por lo tanto no hay nada que temer. No hace falta que duermas
atravesado en la cama, o que en tu closet no entre nada, o que hagas
rituales solitarios, para mantener el límite perfecto para que
nadie ni siquiera se atreva a asomarse a tu vida. Esto es la unión
al miedo, nunca al amor. Donde haya miedo , nunca crecerá amor.
Por eso es importante aclarar que una alta calidad de vida se mide por
la calidad de tus relaciones. Y las relaciones tienen calidad cuando
prevalece el amor, la libertad, y cuando puedo dejar mis puertas de
par en par porque no temo ser dañado por nada ni por nadie. Todo
esto exige un reaprender el amor y soltar las experiencias y las historias
que no sean realmente tuyas. Recuerda que aunque hayas gestado una historia
amorosa difícil y sufrida, puedes reescribirla desde el entusiasmo
y el verdadero amor. Seguiré escribiendo sobre este tema. A continuación
una afirmación para ayudarte a reencontrarte con el amor:
Luego refuerza tu decisión escribiendo diez veces diarias durante
catorce días en un cuaderno, la siguiente afirmación:
Yo_____, cuanto más me entrego al amor, más satisfacción
siento y más libertad experimento.
R
E G R E S A R

Magicas Bendiciones,

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