¿Cómo incorporamos esta sabiduría en nuestra vida?
Merlín y el mago que todos llevamos por dentro

Las frases de Merlín operan sutilmente, como el agua que se cuela dentro de la tierra. El agua que hoy brota en manantia-les cayó en forma de lluvia hace miles, hasta millones de años. Nadie sabe mayor cosa sobre la vida de esta agua oculta, a dónde va, qué le sucede entre las rocas del subsuelo. Pero un día, liberada por la gravedad, sale de las profundidades oscu-ras y, como por encanto, brota pura y fresca. Así sucede con Merlín. Si nos sentamos en silencio y escu-chamos durante algunos minutos, las palabras comenzarán a penetrar. Hay que dejar que eso suceda y después permitir que la sabiduría haga lo suyo. No hay que esperar ni prever ningún resultado, sino estar atentos a lo que pueda suceder. Cualquier cosa que suceda será buena. La primera lección es sobre encontrar al mago y apreciar su punto de vista, el cual es muy diferente del adoptado por la mente o las emociones. Las emociones sienten y reaccio-nan. Son inmediatas, como los tentáculos de la anémona de mar que se retuercen instantáneamente en respuesta a una sensación. El dolor provoca la contracción emocional; el pla-cer genera un sentimiento de expansión y liberación. Por otro lado, la mente es menos inmediata. Lleva un re-gistro gigantesco de recuerdos, los cuales le agrada repasar constantemente. Compara los nuevos con los viejos y toma una decisión: esto es bueno, aquello es malo, esto vale la pena repetirlo, aquello no. Así, las emociones generan una respuesta inmediata, impensada frente a cualquier situación, como el bebé que sonríe o llora espontáneamente. Pero la mente con-sulta su banco de memoria y proporciona una reacción retar-dada. El mago no reacciona de ninguna de estas dos maneras, ni inmediata ni tardíamente - Merlín sencillamente es. Ve el mundo y le permite ser como es. Sin embargo, no es un acto pasivo. La base de todo lo que existe en el mundo del mago descansa sobre el conocimiento de que "Todo esto soy yo mismo". Por lo tanto, al aceptar el mundo como es, el mago lo ve todo bajo la luz de la auto-aceptación, que es la luz del amor. Parece extraño que la definición del mago sobre el amor esté envuelta en silencio. Para las emociones, el amor es una oleada de sentimiento, una atracción muy activa hacia un estímulo abrumador. La mente tiene sus propios estilos, pero no son muy distintos: la mente ama todo aquello que le repi-te un recuerdo placentero del pasado. "Me encanta esto" bá-sicamente quiere

decir: "Me encanta repetir eso que fue tan maravilloso antes". Por consiguiente, tanto la mente como las emociones son selectivas. Seleccionar y escoger no tiene nada malo, pero demanda esfuerzo. Aunque a todos nos han enseñado que el esfuerzo es bueno, que nada puede lograrse sin trabajo, eso no es cierto. La existencia no se logra con esfuerzo; el amor no se logra con esfuerzo. En un plano más sutil, la selección y la escogencia también implican rechazo. La mente se concentra en una cosa a la vez. Antes de poder decir: "Me agrada eso", es necesario re-chazar todas las demás opciones. Las cosas que solemos rechazar tienen un viso de temor. La mente y las emociones no son imparciales ante el dolor y el sufrimiento; los temen y rechazan. Este hábito de seleccionar y escoger acaba por de-mandar mucha energía, puesto que nuestra mente permane-ce vigilante, constantemente alerta para cerciorarse de que jamás se repitan el dolor, la desilusión, la soledad y muchas otras experiencias dolorosas. ¿Qué espacio le queda al silen-cio? Sin silencio el mago no tiene espacio. Sin silencio no es posible apreciar realmente la vida, cuyas fibras más sutiles son tan delicadas como un botón de rosa. Cuando los morta-les recurrían a los magos para pedirles consejo, lo hacían por-que se daban cuenta de que ellos no vivían atemorizados. Los magos aceptan, incluso acogen, todo lo que les sucede. "¿Cómo logran tener esa paz?" les preguntaban los mortales. Y la respuesta de los magos era: "Busquen dentro de ustedes mismos, donde sólo hay paz". Así, el primer paso hacia el mundo de Merlín es reconocer que existe - con eso basta. Al sentarse a reflexionar sobre esta lección es probable que la mente se rebele, rechazando la noción misma de que exista otro punto de vista válido, un camino distinto; el propio, especialmente en un mundo lleno de consumismo y de influencias materialistas. Alguna vez conversando con alguien me decia: " esas teorias están bien para el

siglo XVI . pero ahora en siglo XX , ya casi en el XXI ya no tienen

validez" . Que insulso no se da cuenta que esa manera de pensar es la que ha llevado al caos a la civilización actual. Las emociones quizás se unan a esa ola de desconfianza, angustia, aburrimiento, escepticis-mo y desdén, lo que sea que surja. No hay que resistirse a esos sentimientos. Sencillamente son la forma habitual de se-leccionar y escoger. Rechazando la mente se coloca en primer plano. Durante años nos ha servido fielmente, alejando de nosotros las cosas desagradables. La pregunta es si las tác-ticas de la mente realmente han funcionado. Es probable que la mente logre hacernos inteligentes, pero está mal equi-pada para darnos la felicidad, la realización y la paz. Merlín no discute con la mente. Todos los debates son producto del pensamiento y el mago no piensa. El mago observa y alli está la clave de lo milagroso, porque todo lo que vemos en nuestro mundo interior, podemos hacerlo realidad en nuestro mundo exterior. Esta primera lección es una de las mas difíciles de asimilar, porque estamos cargados con la influencia de una manera de pensar muy diferente. Y es una influencia muy fuerte ya que diariamente los medios de comunicación y la cultura popular nos dicen lo contrario. Si logras que algo de este mensaje se cuele entre tus venas, ya habrás iniciado el camino. Si a pesar de tu intento, no logras entender nada, no te preocupes, aun no es el momento.

Meditad este Primer Sendero. Es vital que tomes conciencia de ello para poder caminar por el sendero de la vida con una actitud nueva, diferente, renovadora. Ya sé que hay conceptos revolucionarios, pero no crees que es el momento del cambio ??? Merlin

Hay un mago dentro de cada uno de nosotros

- un mago que lo ve y lo sabe todo.

El mago está mas allá de los contrarios de luz

y oscuridad, bien y mal, placer y dolor.

Todo lo que el mago ve tiene sus raíces

en el mundo invisible.

La naturaleza refleja los estados de ánimo del mago.

El cuerpo y la mente podrán dormir

pero el mago vela permanentemente.

El mago posee el secreto de la inmortalidad.

PARA COMPRENDER LA LECCION

Se necesita toda una vida para aprender a ser mago, pero en esta primera lección están muchas claves importantes. En ella el mago se presenta. Describe su enfoque ante la vida, consistente en resolver los enigmas más profundos de la mortalidad y la inmortalidad. Y todo eso su-cede en forma mágica. Generalmente, Merlín no se presen-ta realmente en forma física. Las formas le tienen sin cuidado. Ha visto el pasar de muchos mundos, ha sobrevivido a siglos de cataclismos, y su reacción ante todo es la misma: él ve. Los magos son videntes. ¿Qué ven? La realidad en su conjunto, no en sus diversos componentes. "¿Siempre fuiste mago?", preguntó un dia el rey Arturo . "¿Cómo habría podido serlo?", contestó Merlín. "En un tiempo iba por ahí como tu y cuando miraba a una persona, lo único que veía era una forma de carne y hueso. Pero con el tiempo comencé a notar que las personas habitan en una casa que se extiende más allá de ese cuerpo - las personas infeli-ces, con emociones encontradas, viven en casas desordena-das; las personas felices y satisfechas habitan en casas ordenadas. Fue una observación simple, pero después de un tiempo concluí que cuando veo una casa, en realidad estoy viendo un poco más de la persona. "Después se amplió mi visión. Cuando veía a una persona, no podía evitar ver también a su familia y a sus amigos. Esas eran extensiones de la persona, que me decían mucho más acerca de quién era ella en realidad. Y mi visión continuó expandiéndose. Comencé a ver debajo de la máscara de la apariencia física. Vi emociones, deseos, temores, anhelos y sueños. También éstos son parte de una persona, si se tienen los ojos para apreciarlos. "Comencé a observar la energía que emana de cada perso-na: Para entonces, el conjunto físico de carne y huesos había pasado a ser casi insignificante para mi, y al poco tiempo veía mundos dentro de mundos en todas las personas con quie-nes me encontraba. Entonces me di cuenta de que todo ser vivo es el universo entero, sólo que cada vez lleva un disfraz diferente". "¿Eso es posible realmente?", preguntó nuevamente el rey Arturo. "Llegará el día en que te darás cuenta de que todo el uni-verso vive dentro de ti, y entonces serás un mago. Como mago, no vives en el mundo, el mundo vive dentro de ti. "Durante centurias la gente ha buscado a los magos donde quiera que se encuentren - en bosques impenetrables o en cuevas, torres o templos y los mas ingenuo y torpes en los espectáculos circenses. El mago también ha existido con distintos nombres - filósofo, mago, vidente, chamán, astrólogo ,gurú, etc . Dinos por qué sufrimos. Dinos por qué envejecemos y morimos. Dinos por qué somos tan débiles para forjamos una buena vida'. Sólo ante el mago han podido los mortales descargarse de tantos interrogantes difíciles. "Tras escuchar atentamente, los magos, maestros y gurús han respondido siempre lo mismo: 'Puedo resolver toda esa masa de ignorancia y dolor sólo si tú comprendes una sola cosa. Yo estoy dentro de ti. Esta otra persona con quien crees estar hablando no es distinta. Somos una sola persona y en ese nivel en el cual estamos unidas, ninguno de tus proble-mas existe"'. "¿El mundo? ¿Cómo crees que viven las personas del mundo actual? Se preocupan únicamente por el placer y el dolor, y buscan ansiosas el placer mientras evitan desesperadamente el dolor. Es-tán vivas, pero desperdician la vida y se preocupan por la muerte. Viven obsesionadas por la riqueza o la pobreza, y esa obsesión alimenta sus temores más profundos Por fortuna, el mago interior no experimenta nada de eso. Puesto que ve la verdad, no ve la falsedad, porque el juego de los contrarios - placer y dolor, riqueza y pobreza, bien y mal - parece real sólo hasta el momento en que se aprende a ver dentro del marco más amplio del mago, que es su visión trascendente de las cosas. Sin embargo, es imposible negar que ese drama de la vida cotidiana es muy real para las personas comunes y corrientes, donde la apariencia exterior de la vida es la vida, lo único en lo cual ellos creen es en lo que le dicen los sentidos, lo que uno ve y siente. Los mortales han buscado a los magos para resolver su obsesión por las apariencias y su anhelo por encontrar sig-nificado. Debe haber algo más allá de lo que estamos vi-viendo, pensaron los mortales, sin saber exactamente lo que ese algo más podría ser. "Dedica tiempo a reflexionar no so-bre lo que ves, sino sobre por qué lo ves", le aconsejó Merlín a Arturo.

Por consiguiente, la primera lección se reduce a lo siguien-te: Es preciso mirar más allá del yo limitado para ver el yo ilimitado. Perforar la máscara de la mortalidad para encon-trar al mago. El vive dentro de nosotros y solamente ahí. Una vez que lo hallemos también seremos videntes. Pero aquello que hemos de poder ver llega solamente a su propio ritmo, paso a paso. Antes de verlo, vendrá la sensación de que la vida es algo más de lo que estamos viviendo. Es como una voz suave que susurra: "Encuéntrame". Esa voz que llama es tranquila, calmada, está en paz dentro de sí misma, pero tam-bién es esquiva. Es la voz del mago, pero también es nuestra voz.

Magicas Bendiciones,