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La Relajación
El cerebro posee una actividad bioeléctrica que podemos registra
a través de un encefalograma. Esta actividad se manifiesta mediante
ondas eléctricas con un ritmo determinado que varía según
el grado de excitación o relajación, a cada onda se le
llama ciclo. Para evaluar la actividad cerebral se toma como medida
los ciclos por segundo. Según el número de ciclos por
segundo, estas ondas se pueden ser beta, alfa, theta y delta.
Las ondas beta tienen una frecuencia entre 14 y 21 c.p.s. (ciclos por
segundo). Emitimos estas ondas cuando estamos en estado de vigilia.
Es cuando hay una acción y funcionan al máximo los cinco
sentidos. El consciente presenta toda su actividad, pero actúa
de acuerdo con los códigos que están grabados en el subconsciente.
Las ondas alfa tienen una frecuencia entre 7 y 14 c.p.s. Es cuando se
entra en estado de relajación, también en estados de sueño
ligero, tanto el fisiológico como el hipnótico. Al entrar
en estado alfa el consciente empieza a inhibirse, pero todavía
tiene consciencia del mundo exterior. Esta consciencia va disminuyendo
a medida que disminuyen los ciclos por segundo.
Las ondas theta corresponden a frecuencias entre 7 y 4 c.p.s. El consciente
se encuentra totalmente inhibido y la mente no reacciona, a no ser que
reciba órdenes completamente contrarias a códigos fuertemente
grabados en su subconsciencia.
La persona pierde la noción del tiempo y son estado de sueño
fisiológico profundo o hipnóticos muy profundos, así
como en anestesia médica.
Las ondas delta corresponden a ritmos entre 4 y 0 c.p.s. El cerebro
se encuentra en estado de completa inconsciencia. Es cuando una persona
entra en estado de coma. En hipnosis, por más inducciones que
hagamos a una persona, nunca se llega a estas ondas delta.
Cuando emitimos ondas alfa, esto es, entre 7 y 14 c.p.s. estamos relajados
y podemos acceder a los archivos del subconsciente, explorarlo o permanecer
en este estado grabando mensajes sutiles, imágenes o emociones
en él.

Magicas Bendiciones,
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