|
MEDITACION DEL CUERPO DE LUZ
Todas las almas son luminosas en esencia, el problemas
es que la intensidad de esa luminosidad es lo que determina si estamos
en el buen camino espiritual o no. Las mejores pistas de estar en el
camino correcto son cuando nos sentimos mejor con nosotros mismos, dejamos
de odiar, apenas nos enfadamos, nos sentimos más equilibrados
e incluso los demás pueden sentirnos diferente.
Con la meditación del cuerpo de luz buscamos despertar toda
la luz que hay en tu interior para que tu alma vaya cogiendo poco a
poco las riendas de tu vida y te ofrezca un camino espiritual mucho
más feliz y más rico.
Y la meditación dice así:
Preparativos: como siempre este paso es fundamental. Busca un ambiente
agradable y en el que puedas estar muy tranquilo. Tómate todo
el tiempo que necesites para sentirte lo más a gusto posible
en tu lugar de meditación.
Relajación: ahora intenta relajarte todo lo que puedas. Respira
profundamente tres veces. Escucha durante unos instantes los latidos
de tu corazón y siente que todo tu cuerpo PESA y se RELAJA. Recuerda
que si te cuesta relajarte puedes recurrir a la técnica que te
recomendamos en este curso en la lección La relajación.
La luz dorada: cuando te sientas preparado para comenzar, visualiza
una luz dorada que entra por encima de tu cabeza y va perforándote
hasta llegar a tu corazón. Ve visualizándola poco a poco,
viendo como va penetrando en tu cuerpo y trayéndote consigo una
energía de paz y espiritualidad. El cosmos está adentrándose
en ti, así que tómate todo el tiempo que necesites para
ser consciente de ello.
Tu corazón: a continuación visualiza cómo la luz
dorada llega al centro de corazón y allí se enciende una
hermosa llama de calor de amor. Cuando se haya encendido visualiza como
el calor del amor en forma de energía de color rosa cubre por
completo a modo de burbuja o escudo protector a tu corazón. Mientras
vas visualizando la energía rosa debes ser consciente en lo más
profundo de tu interior de que estás activando el amor universal
dentro de ti. Si te ayuda puedes pensar en tus seres queridos, en cómo
los amas, ...
Tu cuerpo de luz: cuando te sientas preparado para seguir avanzando
en la meditación debes visualizar como si la llama de tu corazón
diera a lugar a una fuerte explosión de luz que lanza millones
de partículas de luz por todo tu cuerpo desintegrando toda la
oscuridad que pudiera haber en él. Esas partículas recorren
todas las partes de ti. Desde tus huesos hasta tu piel. Te traen una
sensación renovada de ligereza y optimismo. Además sientes
un gran amor por todo y por todos. Vive la sensación durante
todo el rato que desees. Haz que la sensación sea tuya para siempre.
Deja atrás los pensamientos pesados y negativos y avanza hacia
el amor universal.
Irradiando luz: cuando desees avanzar, visualiza como esa luz que ha
llenado hasta los topes tu cuerpo es irradiada hacia fuera, hacia tu
campo áurico. Visualiza como puede ser percibida por los demás
y cómo los demás pueden mejorar también con ella.
Mantén la visualización el tiempo que desees.
Para salir de la meditación no necesitas grandes esfuerzos. Respira
profundamente tres veces y abre los ojos. ¡Ya tienes tu cuerpo
de luz!
|