Preparativos
para el ambiente
Durante mucho tiempo se pensó que había que realizar
una serie de rituales para conseguir que funcionara. Aquellas viejas
normas estaban más bien basadas en supersticiones que en realidades
prácticas. Por ello en esta primera lección vamos a
abordar el ambiente necesario desde un punto de vista más útil.
Tradicionalmente se venía diciendo que la mejor manera de realizar
una sesión con éxito era estar a oscuras con la luz
de una o varias velas. Hay quien incluso pensaba que sólo se
podía hacer de noche, asociando por lo tanto la oscuridad al
buen funcionamiento de la Ouija.
Esto es totalmente falso, de hecho puedes hacer tu sesión
en plena mañana, con mucha luz y ninguna vela. Ahora bien,
es más recomendable crear un ambiente armonioso para que tus
vibraciones espirituales estén lo más alto posible y
atraer así a seres de luz. Así por ejemplo podrías
crearlo de la siguiente manera con algunos o todos estos consejos:
Tanto si lo realizas a la luz del día como por la noche, suele
ser conveniente tener al menos una vela encendida como símbolo
de la claridad e iluminación espiritual, y como representación
del elemento fuego o fuego transmutador y purificador. El color de
la vela no es excesivamente importante, lo único procurar evitar
encender una vela negra para las sesiones espirituales porque su vibración
es muy baja y no favorecería en nada una sesión agradable.
Si dudas entre alguna vela, lo mejor para todo este tipo de asuntos
es una vela o velón blanco. También si te sientes afín
a los ángeles, puedes escoger una vela del color del ángel
que quieres que proteja la sesión (consúltalo aquí).
Resulta también muy útil encender incienso. Especialmente
aquellos aromas que nos trasladen mejor a un mundo mágico,
exótico, etc. Por ejemplo puedes utilizar el sándalo,
maderas indias, incienso religioso, etc. El incienso es un gran purificador
de ambientes, de manera que eliminará las malas vibraciones
de la habitación donde esté. Además representarás
así al elemento aire.
Puedes poner también alguna música agradable, preferentemente
new age o clásica. Busca algo que relaje tu mente y te ayude
a tener pensamientos positivos. Eso si, procura que el volumen no
sea demasiado alto, recuerda que es música ambiental.
Es interesante también situar cerca de la tabla un vaso con
agua y mucha sal, que actuará de "limpiador espiritual"
absorbiendo toda la carga negativa que pueda provenir de ella. Así
tendrás además representado el elemento agua.
Si te hace sentir más tranquilo y relajado, o tener más
confianza en que todo saldrá fenomenal, también puedes
situar cerca de la tabla alguna imagen de un ser de luz que te atraiga
mucho o de quien seas devoto/a. Puedes poner por ejemplo, algún
santo, a Jesús, algún maestro ascendido, a Buda, un
Dios de tu religión, un ángel ...
Si te gusta representar todos los elementos para energetizar la sesión
puedes utilizar para la tierra alguna piedra positiva, especialmente
puedes escoger algún cuarzo como la amatista, el cuarzo rosa
o el cuarzo transparente, y situarlos cerca de la tabla o apuntando
hacia ella.
Tradicionalmente se sabe que los días de luna llena son especialmente
energéticos, de manera que las sesiones que se realizan en
estas condiciones pueden resultar muy fructíferas.
Como puedes observar lo que se busca con todos estos consejos es procurar
elevar las vibraciones de todos los elementos que intervienen en el
proceso. Ahora bien, si hay un elemento fundamental en ello serán
los integrantes de la sesión. Todos deberéis estar positivos
y muy relajados, pues el miedo es el "destroza" vibraciones.
Nunca empieces una sesión con miedo.